Una ola de despidos de entrenadores se ha vivido en las ultimas semanas en la LPB cuando solo faltan pocos juegos para terminar la ronda regular y muchos de estos equipos tienen la clasificación cuesta arriba.
Aunque son casos con sentidos distintos todos tienen como señal el desespero de las directivas a darle un brusco vuelco a una situación que de seguro estos equipos no esperaban vivir en esta etapa de la liga.
El caso de Meléndez y Trotamundos es el mas impactante ya que después de probar las mieles del triunfo el año pasado con la poderosa plantilla de Marinos el experimentado coach se involucra en el proyecto de trotamundos que también tenia como norte el titulo de este año.
Con una plantilla con jugadores criollos probados en esta liga mas el músculo financiero del único equipo en la LPB con gimnasio propio y con importados de gran nivel en la agenda del club sin duda Meléndez imaginaba que tomaba una buena decisión y que claro con esfuerzo y enfrentado equipos que también manejaban esos mismos ingredientes para el triunfo podía Trotamundos ganar el titulo este año.
Pero lo teórico no llegó hacerse realidad, al parecer poca química entre el coach con los jugadores y estos últimos no llevar a la cancha los planteamientos del dirigente llevo a que se formara una mala relación la cual se reflejó en la cancha y eso es uno de los motivos de los malos resultados.
Sumado también la lesión de Marriaga que figuraba como escudero en la pintura de Richard Lugo y la partida a Puerto Rico de Rafael Pérez mas un desfile de importados que es poco común para un equipo como el Carabobeño terminaron mandando para su casa al entrenador campeòn del año pasado.
El caso del Argentino Maffei fue que llegó para reemplazar a Bruno D’adezzio que pasó a tomar otro cargo en la estructura de Bucaneros dejando al club con malos resultados.
Maffei al parecer no pudo inyectarle a la veterana plantilla del litoral su estilo de juego y la semana pasada anuncio que dejaría el equipo después de cumplir con los juegos pautados de la semana.
Bucaneros entonces tendrá una tercera persona en lo que va de liga como coach principal y será el joven Daniel Centeno quien asuma esa responsabilidad.
Y como tercer caso de coach despedido en las ultimas semanas tenemos el del Argentino Guillermo Vecchio encargado de dirigir los hilos técnicos de Guaros.
El coach Vecchio tampoco vivió una temporada libre de vicisitudes y en muchas oportunidades se encontró con jugadores lesionados y cambios constantes de importados.
Al inicio de campaña cuando Guaros tenia todas sus fichas disponibles y el team work que te da la pretemporada se vio un conjunto engranado y dispuesto a luchar el titulo pero en los últimos juegos el club ha estado en el filo de la eliminación y a la gerencia del equipo se le agotó la paciencia y tomo la no menos riesgosa decisión de cesantear al Argentino.
Tristes las imágenes vistas de la situación vivida en Puerto Ordaz entre jugadores de Cocodrilos y fanáticos de Gigantes, la liga multó a jugadores de Cocodrilos y a personal técnico de Gigantes entre los que se encontraba el ex-NBA Carl Herrera, como también a los árbitros en ese juego.
Creo que la solución es superflua y no atacan la raíz del verdadero motivo de esa situación.
Gracias por leerme y hasta la próxima semana.